Recuerdos y Luchas

Escrito por Juanda, joven cooperante en julio de 2009.

5 de septiembre de 2009

Ha pasado un mes desde la vuelta de Santiago Atitlán. En todo este mes han sido muchas las sensaciones, ideas y emociones que uno siente después de haber vivido la experiencia de Jóvenes Cooperantes. Y ahora mirando el futuro la pregunta es “¿Y ahora qué?”.

Espero que la experiencia vivida no sea algo efímero y a pesar de la rutina del día a día la memoria este presente de alguna forma en ese precioso país. Ya durante este mes determinadas cosas han servido y servirán para que la amnesia no se apodere de los que allí estuvimos. La diversas “quedadas”, aunque siempre falte alguien je jeje, para reencontrarte con la gente que vio lo mismo que un servidor; alguna tarde de Domingo visionando alguno de los videos que nos enseñó Alfonso; mirar en periódicos en la sección internacional y ver si hay algo de Guatemala; leer algún libro de los recomendados en Toledo o simplemente hablar con algún amigo y al preguntarte sobre tu viaje a Guatemala recordarás cada uno de los momentos vividos mientras la cara se ilumina y los ojos brillarán con cada uno de los relatos que cuentes.

Pero siempre deberemos tener en cuenta que mientras en este preciso momento recordamos las experiencias que de forma personal cada uno vivió, justo ahora hay muchas personas que conocimos cuyas condiciones de vida y de trabajo no son las “ideales”. Permitirme que os cuente una pequeña historia. Ayer estuve hablando con Manolo, joven cooperante que esta todavía en Santiago, y de los diversos temas que tratamos me contó más despacio sobre algunos aspectos de la vida cotidiana de Santiago, sobre el día a día de los maestros a los que les imparte talleres, la relación que esta llevando con ellos, sobre la boda de nuestra querida Chonita… Y de repente volví a rememorar los momentos que allí pase. Pero también pensé en cómo celebrarían la Navidad, cómo sería Santiago en verano, en definitiva que estarían haciendo ahora nuestros amigos guatemaltecos que nos dejamos allí.

Gracias a Manolo no solo recordé los momentos vividos durante ese mes sino que me hizo ver que mientras yo sigo en mi rutina “cómoda” de Albacete en muchos lugares del mundo siguen con duras luchas por vivir de forma digna. Por ello y porque lo hemos vivido debemos hacer nuestras también dichas luchas. Cada uno como pueda o crea, de una forma u otra , en un sitio u otro deberíamos devolver todo el cariño que nos brindaron tratando de hacer un mundo más justo.

Contrastes Atitecos

¿Qué es un contraste? Voy a buscar en la Real...

POR Y PARA LAS PERSONAS

Hoy no me voy a ir por las ramas, hoy...

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