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¿QUÉ ENTENDEMOS POR EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO?
Como breve definición, tomamos la palabra de Mª Luz Ortega, Profesora de Estructura y Política Económica, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Córdoba.

“La Educación para el Desarrollo es un proceso educativo constante que favorece la comprensión sobre las interrelaciones económicas, políticas, sociales y culturales entre el Norte y el Sur, que promueve valores y actitudes relacionados con la solidaridad y la justicia social, y busca vías de acción para alcanzar un desarrollo “humano y sostenible”.

Aceptando esta definición, entendemos que la Educación para el Desarrollo (ED) se dirige a toda la población en todos sus ámbitos de vida. A los escolares en su actividad formativa y en sus actividades de ocio y a los adultos en nuestra actividad educativa complementaria, así como en nuestra actividad profesional y cotidiana. Estas actuaciones tan diversas las podemos resumir en los siguientes puntos

INFORMACIÓN: Sobre temas de desarrollo globalmente o por países.

OBJETIVO: público en general.

INSTRUMENTOS: medios de comunicación, publicaciones, muestras, etc.

EDUCACIÓN: Análisis socioeconómico de las causas de subdesarrollo y soluciones posibles.

OBJETIVO: grupos seleccionados.

INSTRUMENTOS: Seminarios, discusiones en grupo, instituciones educativas formales, etc.

POLÍTICAS: Influenciar las políticas en la cooperación para el desarrollo.

OBJETIVO: autoridades públicas, centros de decisión, grupos sociales.

INSTRUMENTOS: negociaciones privadas y campañas públicas.

ACCIÓN CULTURAL: Hacia una cultura de la cooperación y la justicia social.

OBJETIVO: el público en general a través de grupos seleccionados.

INSTRUMENTOS: nuevos estilos de vida, nuevos contactos de intercambio cultural Retos.

Sin embargo la ED dista mucho de estar plenamente integrada, no solo en nuestra vida, sino en la labor que las propias ONGDs hacemos. Todos tenemos clara nuestra labor en Cooperación Internacional y somos conscientes de que realizando un proyecto de cooperación en los países del Sur estamos contribuyendo a su bienestar (aunque sobre esto hay mucho que discutir).

Aún somos pocos los convencidos de que la ED es también una forma de Cooperación tan importante como la Cooperación Internacional.

La ED exige un trabajo planificado, ejecutado con seriedad y evaluado convenientemente. No debemos caer en la realización de actividades puntuales, a menudo mezcladas con la difusión de nuestro trabajo en Cooperación Internacional. Ligada a los problemas del Sur, la ED es una tarea en si misma para alcanzar los mismos fines. Tenemos muchos retos que asumir en esta tarea: la coordinación, la planificación, la coherencia…